Celebremos que Cristo está vivo

Más allá de la tradición: gozarnos en el Cristo resucitado

 

Conferencia espiritual

 

¿Qué celebramos de verdad?

Hay un tiempo en que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Para muchos es solo un período de vacaciones, de costumbres o de tradiciones, sin saber bien por qué. Pero lo que de verdad celebramos es inmenso: que Cristo se entregó por nosotros y resucitó para darnos vida. No celebramos un recuerdo lejano ni una tradición vacía, sino que Cristo está vivo.

1 Corintios 15:20-22

Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

Cristo ha resucitado, primicias de los que durmieron; en Él todos seremos vivificados. Esa es la verdadera celebración: no figuras de chocolate, no tradiciones sin sentido, no simples días libres, sino el gozo de saber que Jesús venció la muerte y vive. De eso queremos hablar: de ir más allá de la tradición para gozarnos de verdad en el Cristo resucitado y en todo lo que su vida hace posible para nosotros.

¿Vives estos días como tradición o vacaciones, o celebrando de verdad que Cristo está vivo?

Más allá de las costumbres vacías

Muchas costumbres se han mezclado con la fe sin tener nada que ver con ella. Cuando no se conoce la Palabra, se cae en tradiciones que vacían de sentido lo sagrado. Pero el sacrificio de Cristo no fue de chocolate ni de tradición: fue real, en su propia carne, por amor a nosotros.

1 Pedro 2:24

Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, y por su herida fuimos sanados. Eso es lo que celebramos, no costumbres que apenas rozan la superficie. El que conoce el amor de Dios revelado en la cruz y la resurrección no se conforma con tradiciones vacías; busca la presencia viva de Cristo. No reduzcas lo más grande a una costumbre sin sentido. Cristo se entregó de verdad y resucitó de verdad; celebra eso con un corazón que entiende lo que recibió. La fe verdadera va más allá de las formas; llega al corazón del amor de Dios.

¿Te quedas en las costumbres externas, o llegas al corazón del amor de Dios que celebras?

Cuidar la salvación todos los días

Algunos creen que solo en ciertos días hay que cuidarse del mal, como si en otros no importara. Pero la verdad es que cada día debemos vivir cerca de Dios y cuidar nuestra vida, no por temor supersticioso, sino por amor y por sabiduría. La cercanía con Dios, no las fechas, es lo que nos guarda.

Santiago 4:7-8

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

Acércate a Dios, y Él se acercará a ti. La mejor manera de vivir bien no es temer ciertos días, sino acercarnos a Dios todos los días, dejando que su presencia nos guarde y nos fortalezca. No hace falta vivir con miedo supersticioso; basta con mantenernos cerca del Señor, sometidos a Él con amor. El que cada día se acerca a Dios y cuida su corazón vive seguro, no por las fechas, sino por la comunión con Él. Ocúpate de tu vida con Dios cada día, y no solo en tiempos señalados. La cercanía con Dios es nuestra verdadera protección.

¿Cuidas tu vida con Dios todos los días, o solo en ciertas fechas o tiempos especiales?

Porque Cristo vive, todo es posible

La resurrección no es solo un hecho del pasado para recordar; es la fuente de todo lo que Cristo hace en nuestra vida hoy. Porque Cristo está vivo, podemos ser sanados, liberados, guiados, transformados. Su vida hace posible la nuestra.

Juan 10:10

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Jesús vino para que tengamos vida en abundancia, y porque resucitó, esa vida está disponible para nosotros. Cristo vive para sanar nuestro corazón, para liberarnos de lo que nos esclaviza, para guiarnos por el camino correcto, para llenarnos de su amor. No celebramos a un Cristo muerto en una cruz, sino a un Cristo vivo que obra hoy. Por eso la resurrección no es solo doctrina, sino esperanza viva: lo que parecía muerto en tu vida, Él puede resucitarlo. Celebra que Cristo vive, y abre tu vida a todo lo que su vida hace posible. El Cristo resucitado sigue dando vida a los que creen en Él.

El Libro de Urantia — 196:3.30

La resurrección de Jesús es la garantía viva de que el amor de Dios triunfa sobre la muerte. El Cristo vivo no es un recuerdo del pasado, sino una presencia real que obra en el corazón de los que creen, dándoles vida nueva, esperanza y poder para vivir.

La resurrección es la garantía viva de que el amor de Dios triunfa sobre la muerte. El Cristo vivo no es un recuerdo del pasado, sino una presencia real que obra en el corazón de los que creen, dándoles vida nueva, esperanza y poder para vivir. Por eso celebrar que Cristo está vivo no es mirar atrás, sino abrirnos a su presencia hoy. El que vive unido al Cristo resucitado lleva dentro una esperanza que la muerte no puede vencer.

¿Vives unido al Cristo vivo que obra hoy, o solo recuerdas un hecho del pasado?

Gózate en la vida nueva que Él da

Porque Cristo resucitó y se sentó a la diestra del Padre, podemos vivir como verdaderos hijos de Dios, gozando de la vida nueva que Él nos da. No se trata de religiosidad ni de tradición, sino de celebrar y disfrutar la libertad, la paz y la esperanza que brotan de su resurrección.

Romanos 6:4

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Como Cristo resucitó, también nosotros andamos en vida nueva. Esa es la celebración verdadera: no solo recordar, sino vivir la novedad de vida que su resurrección nos trajo. Deja atrás lo viejo, gózate en la libertad de los hijos de Dios, disfruta de su paz y de su esperanza. Cristo no resucitó para que sigamos viviendo como muertos, sino para que vivamos. Por eso, celebra que Cristo está vivo viviendo tú también una vida nueva, llena de su gozo. El que celebra de verdad la resurrección lo hace andando en vida nueva cada día.

¿Andas en la vida nueva que la resurrección de Cristo te trajo, o sigues viviendo como antes?

Conclusión: celebremos que Cristo está vivo

Lo que de verdad celebramos no son vacaciones, ni tradiciones, ni costumbres vacías, sino que Cristo se entregó por nosotros y resucitó para darnos vida. Su sacrificio fue real, en su propia carne, por amor; y su resurrección es la garantía de que el amor de Dios triunfa sobre la muerte. No reduzcamos lo más grande a una costumbre o a unos días libres.

Acércate a Dios cada día, no solo en fechas señaladas, porque la cercanía con Él es nuestra protección. Y recuerda que, porque Cristo vive, todo es posible: sanidad, libertad, guía, vida nueva. El Cristo resucitado no es un recuerdo, sino una presencia viva que obra hoy en los que creen. Por eso, deja atrás lo viejo y anda en vida nueva, gozándote en la libertad, la paz y la esperanza que brotan de su resurrección. Si crees en tu corazón que Jesús vive, entonces celebra de verdad, no con tradiciones, sino con una vida nueva y agradecida. ¡Celebremos que Cristo está vivo!

Cristo no quedó en la cruz: resucitó y vive. Celebra su vida andando tú también en vida nueva cada día.

Contact

Hable Con Nosotros

Le invitamos a contactarnos para más información.
Participa y comparte, sé parte del Hogar del Hombre Nuevo.

Hablemos De Su Proyecto

Apoyamos tus proyectos, sobre espiritualidad, salud, alimentación, política, economía, educación, medio ambiente, negocios y comercio.

Hablemos De Tu Idea

Ayúdanos a escribir una nueva historia cultural para la humanidad. Aquí podrá aportar los más grandes pensamientos al Gobierno de Dios.

Capacítese Con Nosotros

Facilitamos contenidos y espacios creados para la enseñanza e instrucción personal; lugares en los que se recibe instrucción beneficiosa para el desarrollo y crecimiento Mental y Espiritual.

Teléfono

CALL USA: 1 (954) 839-4275
CALL SUECIA: 47 (760) 591 736
CALL COLOMBIA: 57 (321) 398-8567

Contact