Desde la creación

La provisión de Dios para sus hijos, en lo espiritual y lo material

 

Conferencia espiritual

 

Dios ha provisto desde el principio

Desde la creación, el hombre ha podido ver la provisión de Dios tanto en lo espiritual como en lo material. Hasta el día de hoy, cada hijo de Dios puede comprobar cómo el Señor provee para sus necesidades, ya sea por un aporte que no tiene explicación humana, o por medio de la bendición de un trabajo con qué ganarse el sustento. Dios no es un Padre descuidado; desde el principio ha cuidado de los suyos.

Juan 8:12

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Hay una tradición que ilumina este tema: la fiesta de las luces, en la que se recuerda el milagro de un poco de aceite que alumbró el templo mucho más de lo esperado. El aceite no valía por sí mismo, sino porque era el combustible que daba luz. Hoy no hablamos de aquel templo, pero Jesús se presentó como la luz del mundo. De eso queremos hablar: de cómo Dios, desde la creación, provee la luz para el alma y el sustento para la vida, y de cómo confiar en Él en ambas cosas.

¿Reconoces la provisión de Dios en tu vida, o la das por sentada sin agradecerla?

La primera provisión: la vida

La provisión más importante que Dios nos da es la vida misma. Antes de cualquier otra cosa, Él nos dio el aliento. Y no se conformó con darnos la vida natural: a quienes lo reciben, les da también la vida eterna, una doble porción de vida que muestra cuán generoso es nuestro Dios.

Génesis 2:7

Entonces Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Dios sopló en el hombre su aliento de vida; somos hechura suya, criaturas amadas, no fruto del azar. Y a quienes siguen a Jesús, Él añade la vida eterna, que nadie puede arrebatar de su mano. Si Dios nos dio lo más grande, que es la vida, ¿cómo no habría de proveer también lo demás que necesitamos? Reconocer que nuestra vida, natural y espiritual, viene de un Dios dadivoso es el principio de la confianza. El que entiende esto vive agradecido y seguro en las manos del Padre.

¿Vives agradecido por el don de la vida natural y de la vida eterna que Dios te ha dado?

Provisión de alimento desde la creación

Desde el principio, en el plan de Dios estaba asegurado el sustento del hombre. Le dio las plantas y los frutos para comer, dispuso todo lo necesario para alimentarlo. No hay verdadera escasez para quien confía en el Señor; Él conoce nuestras necesidades y se ocupa de ellas.

Salmos 37:25

Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.

La experiencia de los que confían en Dios lo confirma: no quedan desamparados. Esto no significa que nunca pasemos por necesidad o por pruebas, sino que Dios no abandona a los suyos; provee lo necesario, muchas veces de maneras inesperadas. Jesús se presentó también como el pan de vida, el que sacia el hambre más profunda del alma. Por eso, busca primero al Señor, y confía en que el que te dio la vida también proveerá el pan. El que se apoya en Dios no vive en la angustia del que cree estar solo.

¿Confías en que Dios proveerá lo necesario, o vives en angustia como quien cree estar solo?

El trabajo como bendición y responsabilidad

Tras la caída, cambió la forma de obtener la provisión: ahora el hombre trabaja la tierra y se gana el pan con el sudor de su frente. Pero el trabajo no es un castigo que despreciar, sino un medio digno por el cual Dios provee. Tener un trabajo con qué sostener a la familia es una gran bendición, y cuidarla es también una responsabilidad.

1 Timoteo 5:8

Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.

La fe no nos exime de la responsabilidad de trabajar y proveer para los nuestros; al contrario, la incluye. Algunos se equivocan creyendo que basta esperar una provisión milagrosa sin poner de su parte, como si siguieran en el Edén. Pero Dios suele proveer a través del trabajo honesto y del esfuerzo diligente, bendiciendo la labor de nuestras manos. Trabaja con esmero, cumple con tu familia, y confía en que Dios bendice el trabajo del que pone su vida en sus manos. El que une la fe con la diligencia ve la provisión de Dios.

¿Unes tu fe con el trabajo diligente y la responsabilidad hacia tu familia?

Buscar primero el reino, no la prosperidad como ídolo

Es importante no confundir la confianza en la provisión de Dios con la búsqueda de riquezas como fin último. Dios provee lo necesario, pero el corazón del creyente no debe poner su tesoro en lo material, sino en el reino de Dios. La verdadera riqueza no está en acumular, sino en tener a Dios y vivir en su voluntad.

Mateo 6:33

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Jesús no nos enseñó a perseguir las cosas materiales, sino a buscar primero el reino, con la confianza de que el Padre, que sabe lo que necesitamos, añadirá lo demás. Hay quienes hacen de la prosperidad material un ídolo, midiendo la bendición de Dios por las cosas que tienen. Pero el tesoro del creyente está en el cielo, en una relación viva con Dios. Provee Dios para nuestras necesidades, sí; pero nuestro corazón debe estar puesto en Él, no en las riquezas. El que busca primero el reino vive libre de la avaricia y lleno de paz.

El Libro de Urantia — 165:5.2

Buscad primero el reino de Dios, y cuando lo hayáis encontrado, todas estas otras cosas necesarias os serán añadidas. La gran preocupación por las cosas materiales revela falta de fe en el cuidado celestial del Padre.

La ansiedad excesiva por lo material revela poca fe en el cuidado del Padre. No se trata de despreciar el trabajo ni de ser irresponsables, sino de no dejar que la preocupación por las cosas ahogue la confianza en Dios. El que busca primero el reino pone lo eterno por encima de lo pasajero, y descubre que el Padre celestial no descuida a sus hijos. Pon tu corazón en Dios, y lo demás encontrará su justo lugar.

¿Buscas primero el reino de Dios, o has hecho de la prosperidad material tu verdadero tesoro?

Confiar aun cuando la provisión viene de donde no esperamos

Dios a veces provee de maneras que jamás imaginaríamos. A Elías lo sustentó junto a un arroyo y por medio de aves que le traían alimento; a una viuda en escasez la sostuvo cuando ella, con fe, compartió lo poco que tenía. Dios no está limitado a los medios que nosotros conocemos; su provisión puede venir de donde menos lo esperamos.

1 Reyes 17:13-14

Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque el Señor Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que el Señor haga llover sobre la faz de la tierra.

La viuda dio primero, con fe, y no le faltó. Muchas veces dejamos de confiar diciendo que tenemos poco y no nos alcanzará, viviendo por vista y no por fe, como el mundo que necesita ver para creer. Pero Dios honra la fe del que confía y comparte. No limites a Dios a lo que tú puedes ver o calcular; Él puede proveer por caminos que ni imaginas. Vive por fe, sé fiel y generoso aun en lo poco, y verás la provisión de Dios manifestarse de formas sorprendentes. El que confía no se queda con las manos vacías.

¿Vives por fe en la provisión de Dios, o solo confías en lo que puedes ver y calcular?

La provisión viene poco a poco, como se enciende la luz

Así como en la fiesta de las luces se enciende una vela cada noche hasta completar el candelabro, la provisión de Dios muchas veces viene poco a poco, no toda de golpe. Lo mismo en lo espiritual: nuestra vida nace al recibir a Jesús, y desde allí vamos creciendo paso a paso hacia la madurez, hasta la medida de la plenitud de Cristo.

Efesios 4:13

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Dios no suele darnos todo de una vez, porque también en el recibir hay un crecimiento, una enseñanza de confianza y fidelidad. El que es fiel en lo poco, sobre más será puesto. No te desanimes si la provisión, espiritual o material, llega poco a poco; cada paso es parte del plan de Dios para hacerte crecer. Confía en el proceso, sé fiel en cada etapa, y verás cómo, vela a vela, Dios va completando la luz en tu vida. La paciencia y la fidelidad acompañan a la provisión de Dios.

¿Sabes esperar con fe y fidelidad la provisión de Dios, aunque llegue poco a poco?

Conclusión: desde la creación, Dios provee

Desde la creación, Dios ha provisto para sus hijos en lo espiritual y en lo material. Nos dio la vida, natural y eterna; dispuso el alimento, el trabajo como medio digno, y nos sostiene aun por caminos inesperados. Pero por encima de toda provisión material, nos dio a su Hijo Jesús, la luz del mundo y el pan de vida, en quien tenemos asegurado el sustento del alma.

Comienza a vivir por fe, cumpliendo con la Palabra de Dios y con tu responsabilidad de trabajo y de familia. Busca primero el reino, sin hacer de lo material un ídolo, y confía en que el Padre que cuida a sus hijos añadirá lo demás. No limites a Dios a lo que puedes ver; sé fiel y generoso aun en lo poco, y espera con paciencia, porque la provisión muchas veces llega poco a poco, como la luz que se enciende vela a vela. El que confía en Dios y busca primero su reino nunca queda desamparado. Desde la creación hasta hoy, Dios sigue proveyendo para los que ponen en Él su confianza.

Desde la creación, Dios provee para sus hijos: busca primero su reino, vive por fe, y nunca te faltará su cuidado.

Contact

Hable Con Nosotros

Le invitamos a contactarnos para más información.
Participa y comparte, sé parte del Hogar del Hombre Nuevo.

Hablemos De Su Proyecto

Apoyamos tus proyectos, sobre espiritualidad, salud, alimentación, política, economía, educación, medio ambiente, negocios y comercio.

Hablemos De Tu Idea

Ayúdanos a escribir una nueva historia cultural para la humanidad. Aquí podrá aportar los más grandes pensamientos al Gobierno de Dios.

Capacítese Con Nosotros

Facilitamos contenidos y espacios creados para la enseñanza e instrucción personal; lugares en los que se recibe instrucción beneficiosa para el desarrollo y crecimiento Mental y Espiritual.

Teléfono

CALL USA: 1 (954) 839-4275
CALL SUECIA: 47 (760) 591 736
CALL COLOMBIA: 57 (321) 398-8567

Contact